viernes, 24 de julio de 2015

El Antahkarana en el Budismo Tibetano


Este sello Antahkarana es un símbolo basado en el cubo de Metatrón, habla de la realidad material encapsulada atrapada y separada.....o estar atrapado dentro de la caja (a diferencia de pensar out of the box ) o cuadrilátero donde la lucha y sufrimiento es ley; 
Pero también muestra una salida, cuando se visualiza el paso de este plano dimensional, netamente material, a otro adimensional, rompiendo el Kalachakra o ciclo de la rueda del tiempo, liberando así el Espíritu.



Cuando tomamos conciencia de la forma podemos identificarnos y des identificarnos de ella a libre elección. Nos hacemos independientes y nos damos cuenta que somos quien la está habitando. Comenzamos a movernos a través de la totalidad, tomando cada paso como conciencia que experimenta su existencia.
 

“El cubo de Metatrón con su geometría sagrada genera el Merkaba que es la energía que encierra al espíritu humano. “



Mer-Ka-Ba:  Son tres palabras en egipcio antiguo, "Mer" significa luz que rota sobre si misma -el alma-. "Ka" significa espíritu (el espíritu prisionero dentro del humano). Y "Ba" significa "cuerpo humano". Por lo tanto la configuración del Merkaba no es otra cosa que el sistema contenedor que los diseñadores de esta matrix han ideado para mantener cautivo al espíritu aún al morir el cuerpo, pues de hecho la configuración del alma o "Mer", es una especie de cárcel etérea donde se aprisiona al espíritu.



El antahkarana es un símbolo antiquísimo que ha sido usado en el Tíbet y la China durante miles de años.
Según la teosofía, el antarkarana puede representar un puente entre el ser inferior (manas inferior) y el ser superior (manas superior).  Ambos formarían parte del manas (o ser supremo). El ser superior y el ser inferior son distintos estados de consciencia del ser humano. La presencia del velo de maya (ilusión) que el ser humano se impone a sí mismo como mecanismo de defensa impide la visión del antarkarana como parte del ser.


"Los tibetanos en meditación con el símbolo Antahkarana, logran visualizar el puente o salida del encapsulamiento material,  pasando a otro plano dimensional, netamente Espiritual."


El antarkarana como tres hilos
Los teósofos consideran que el antarkarana forma el tejido del triple hilo del alma:

1-El hilo de la vida, que viene directamente del espíritu y está introducido en el corazón durante la existencia.
2-El hilo de la conciencia, que viene del alma y está introducido en el cerebro.
3-El hilo de la creatividad, que lo inicia y lo construye la persona misma y está introducido en la garganta.

 La práctica de la meditación tibetana que usa el Antahkarana tuvo lugar en una habitación iluminada con velas. En el centro de la habitación había una gran vasija de barro en forma de un óvalo que simbolizaba el huevo cósmico del universo. El recipiente se llena con varios centímetros de agua y en el medio había un taburete. En el asiento del taburete, con incrustaciones en plata era el símbolo Antahkarana. Una de las paredes estaba cubierta con cobre, pulido a un acabado de espejo. Un meditador Lama Tibetano se sentaba en el taburete y miraba fijamente la imagen del símbolo reflejadas en el espejo de cobre pulido. Esta meditación yantra crearía una unificación en la mente del meditador, uniendo la conciencia con las energías trascendentales del símbolo mientras que el símbolo Antahkarana en el banquillo sería centrar las energías generadas y hacer que fluya de manera uniforme a través de todos los chakras y conectarse con la tierra.

Este símbolo es multi-dimensional. Desde una perspectiva, que parece ser de dos dimensiones, siendo constituidos por tres sietes en una superficie plana. Los tres sietes representan los siete chakras, los siete colores y los siete tonos de la escala musical.
 Desde otra perspectiva, este símbolo aparece como un cubo tridimensional. Su energía se mueve hacia arriba de dos a tres dimensiones que se pueden ver y también continúa a través de dimensiones no vistas hasta llegar a la más alta dimensión - la dimensión del Ser Superior.
Históricamente, el uso de este símbolo se remonta a través de varios Maestros de una antigua técnica de meditación tibetana.

Video muestra el encapsulamiento en el Hipercubo en 4D:



Escape Espiritual del Hipercubo Metatrónico, mediante la visualización multidimensional del símbolo Antahkarana, rompiendo el Kalachakra o ciclo del tiempo, guiado por la luz de la conciencia.



martes, 12 de mayo de 2015

LA TRINIDAD HINDÚ



La idea de Dios está contenida en la palabra "brahman", que significa el origen y la causa de toda existencia. Dios se muestra de distintas formas y es adorado representado en diferentes dioses.
Por encima de todas las deidades se encuentran tres dioses masculinos, que constituyen el máximo exponente del ciclo continuo de la vida formado por la creación, la preservación y la destrucción.



 Brahma, el creador




Es el señor de toda la creación. Está por encima de la adoración humana y tiene dedicados muy pocos templos. Se le representa con cuatro caras orientadas hacia las cuatro direcciones del espacio, porque es el creador del universo. Originariamente tenía cinco rostros, pero Siva destruyó el quinto porque Brahma le ofendió. En sus ocho manos sujeta los Cuatro Vedas, que representan el conocimiento; un collar con forma de rosario, que significa el tiempo; un recipiente con agua, que simboliza la fertilidad, y un instrumento para los sacrificios, ya que el mundo fue creado mediante el sacrificio.
Brahma aparece sentado sobre una flor de loto que simboliza la creación y un cisne o un ganso, que son su vehículo y representan la sabiduría.
                                                                        Vishnú, el preservador


Es el dios encargado de preservar la vida y a todos los seres vivos. Es el responsable del destino de los hombres. Se le representa bajo diez encarnaciones distintas -llamadas avatara-, de las cuales las dos más representativas son las de Krishna y Rama, y se le asocia con el amor altruista (lo cual induce a pensar que su culto podría derivar de otro destinado a un antiguo héroe erótico).
Con una mano sujeta un disco solar o una maza dorada, que representa los elementos de la fuerza de la naturaleza, de los que se derivan los poderes físicos y mentales. En la otra mano sostiene un caracol marino, que simboliza el sonido "om", que es el que emerge de la creación.
Su ojo izquierdo es oscuro y simboliza la noche, mientras que el derecho es claro y representa al día. El Sol emerge de su boca, su vestido está compuesto de llamas, en su cinturón aparece el arco iris y las nubes son el cabello de su cabeza.
En su representación avatar como Krishna es de color azul, el color del infinito.
Visnú se apoya sobre mil cabezas de serpiente, y su esposa, Lakshmi, es la diosa de la fortuna y aparece en cada una de sus diez encarnacaciones bajo una forma simbólica.

Shiva, el destructor


Siva, el dios de la destrucción, también es conocido como dios del tiempo. En él convergen -y en él se resuelven- todos los extremos. Se le considera responsable tanto de la destrucción como de la creación, así como de la no creación: el comienzo es el fin y el fin es un nuevo comienzo. Aparece representado danzando dentro de un círculo de fuego que significa el eterno movimiento del universo, y reconciliando las fuerzas opuestas de la oscuridad y la luz. La danza representa la destrucción de Maya, el mundo ideal.
Siva se representa despeinado, como símbolo de desprecio a la sociedad: sus cabellos representan los siete ríos sagrados de la India; por ello es el protector de las aguas del río Ganges que, para los hindúes, significan la vida eterna. En el rostro de Siva se observan otros símbolos, como un tercer ojo que significa el grado más alto de percepción, porque con él puede descubrir y destruir con fuego a los enemigos. Este tercer ojo apareció cuando su esposa, Parvati, le cubrió los otros dos durante un juego. Sobre el tercer ojo se encuentra la representación de la Luna creciente, que a su vez es el símbolo del toro Nandi, que representa la fertilidad.
El cuerpo de Siva aparece rodeado por tres serpientes que actúan como armas defensivas ante cualquier enemigo. De las manos del dios, una simboliza la destrucción y el renacimiento porque guarda la llama de la destrucción; a través de la otra, el redoble del tambor ("om") supone la nueva creación; el gesto intrépido de mostrar la palma de la mano ofrece al fiel protección y favor, así como refugio seguro. El pie izquierdo levantado indica liberación, mientras que bajo el pie derecho aparece un demonio asesino sobre el que está danzando el dios.
El culto a Siva es uno de los más populares entre los hindúes. En su honor se realizan prácticas y penitencias ascéticas, entre las que destacan el yoga y la renuncia.
Siva tiene tres esposas: Durga, Kali y Parvati. Cada una expresa aspectos del carácter y facetas de la naturaleza del dios, así como su propia feminidad.


Diosas, dioses y castas


Aunque una de las características de la cultura védico-hindú es una cierta misoginia, de hecho ésta se contraponía a la tendencia natural de las tradiciones tribales de la región antes de las invasiones arias. Ni el Rig-Veda ni los Brahmanas ni los Upanishad tuvieron muy en cuenta a la mujer en su panteón divino. Hubo que esperar a que aparecieran los Puranas (textos sagrados con relatos sobre la vida de los dioses) para que se reivindicara lo femenino.
Mahadevi, la Gran Diosa Madre, se presenta como la consorte de las principales deidades masculinas hindúes, aunque también engloba a miles de diosas locales, las llamas devi.
Mahadevi, en sus distintas representaciones, puede ser benigna y fructífera, como Lakshmi o Parvati, o poderosa y destructora, como Kali o Durga.
En toda la India hay muchos templos destinados a diosas. Algunos tienen orígenes tribales y están basados en la idea primitiva de que la tierra, o una Diosa Madre asociada a la fertilidad y a la agricultura, puede necesitar ofrendas de sacrificios sangrientos para calmarse.
El culto de las diosas como energía femenina (Shakti) reviste una gran importancia en los antiguos textos conocidos como Tantras. En algunas tradiciones tántricas, la energía femenina es contemplada como un poder abstracto y creativo del dios Siva; sin embargo, en otras tradiciones está personificada en diversas formas, pacíficas o agresivas. Shakti, esposa de Siva, representa, frente a la conciencia pasiva de él, la energía o el poder del dios, aquél mediante el cual realiza los cinco actos de la creación, mantenimiento y destrucción del universo, concediendo la gracia a los devotos y, a la vez, ocultándose de ellos.
La posesión espiritual chamanística es un componente del ritual de la Diosa Madre, sobre todo en las tribus y ciudades indias. El chamán entra en trance para asumir la personalidad de la diosa.
Por último, no debe olvidarse la tradición del sati en el hinduismo ortodoxo. El sati es una forma de suicidio que se realiza cuando la viuda (que por serlo ha quedado al instante marginada de la sociedad) asciende a la pira funeraria del marido. Este acto de autoinmolación se considera como un sacrificio de purificación válido tanto para el marido difunto como para la propia esposa.

El sistema de castas


Durante la primera etapa de su desarrollo, la sociedad hindú fue dividida en cuatro clases o castas, llamadas varna. Cada una de ellas corresponde a un estilo de vida.
Brahmanes: son los sacerdotes y representan la cúspide de la escala social.
Kshatriyas: son los guerreros.
Vaishyas: son los comerciantes y granjeros.
Shudra: son los siervos y los trabajadores.
En la actualidad, los gobiernos intentan mejorar la situación de un grupo todavía inferior, los dalit, también conocidos como "intocables", que realizan los peores trabajos en la sociedad tradicional hindú.
Para la mentalidad occidental, la organización en castas puede parecer una forma brutalmente anticuada de relación social. Como contrapartida, la mentalidad hindú (compartida en este caso con el budismo y el jainismo) respeta siempre la ahimsa, un principio universal de respeto hacia todo lo vivo para no herirlo.

domingo, 15 de febrero de 2015

EL MAHABHARATA Y SUS SÍMBOLOS

La literatura de la india posee dos grandes monumentos: el Mahabharata y el Romanyana, gigantescas epopeyas que hacen ver mezquinas a la Ilíada y la odisea. El mahabharata y su poema épico el Bhágavad-guitá es todavía objeto de veneración entre el pueblo hindú.

Una de los poetas autores de esta epopeya llego a decir: “La lectura del mahabharata es santa y borra todos los pecados aunque sean muy grabes.
Aquel individuo que no haga mas que oír un solo capitulo de esta obra no podrá caer nunca en infortunio “. El mahabharata es la historia de la dinastía de los panduias o pandavas, hijo de Pandu, descendiente de Djarata, hijo de Duchmanta y de Sakuntala.
Los Pandavas discuten el imperio a sus primos y enemigos, los Kauravas; dotados de cualidades sobrehumanas, los cinco hijos de Pandu reconocen, sin embargo, que uno de ellos Arjuna, es superior a los demás. Arjuna es un ser bueno, afectuoso y su fuerza moral es invencible.
Precisamente esto diferencia la epopeya hindú de las de otras literaturas: los poetas hindúes les conceden supremacía a la bondad y a la dulzura; los héroes rivalizan en buenos sentimientos, son dioses hechos hombres, los reyes profesan el mas profundo respeto a los brahamanes; los titanes sublevados contra los dioses son invariablemente vencidos, pero después de haber desplegado un valor que solo pudo ser anulado por la cualidad divina de su adversarios.
Los mismos autores se encariñan singular mente con sus héroes. Las vicisitudes son terribles, pero el poeta desliza cuidadosamente en la narración la certidumbre que, ha pesar de la horrorosa trama, los héroes no morían. Los poetas del Mahabharata se han complacido en los relatos de batallas gigantescas con egresitos innumerables; en esas batallas se exhiben el valor y la resistencia de los dioses.
Esas batallas están nutridas de relatos frescos y encantadores, son espantosamente largas las luchas pero culminan con un brillante y decisivo triunfo de la virtud. El mahabharata fue originalmente atribuido a viese y en su origen no fue mas que un poema épico dedicado a relatar una guerra entre dos pueblos.
En el curso de los siglos, el poema original fue aumentado por adiciones sucesivas de leyendas, relatos y episodios hasta que el mahabharata se transformara en la epopeya mas vastas de todas las literaturas. Probablemente la obra tuvo origen hacia el siglo XVIII a.c. El poema es una complicación de composiciones poéticas sin unidad de metro ni aun de forma. Es celebre el episodio de Nala y Damayanti, compuesto de 36 cantos; acerca de este episodio, Schlegel dijo: “como obra patética, como expresión de paciones y cuanto a elevación y delicadeza de sentimientos es lo que hay mas bello entre todas las literaturas”.
El mahabharata se considera como la epopeya más grandiosa y extensa del mundo entero. Se compone de 19 partes con un total de 120.000 estrofas que parten desde el final de la edad védica hasta el siglo VI de la era cristiana.
Los hijos de Pandu son perseguidos ferozmente y se ben obligados a refugiarse en el desierto.
Allí los anacoretas les presentan amparos y l resuelven llevarlos a la fastuosa corte de Hanistapura, donde gobernaba el rey ciego Daytarastra con sus cien hijos y una hija. Dicho rey había tomado el trono luego la muerte de Pandu. 

Los cinco hijos, Yudhistira (sabio y prudente), Arjuna (noble guerrero), Bhima (de fuerza superior), y los gemelos Nakula y Shadeva (valerosos y leales), crecen y se educan en la corte de su tío y bajo el odio de sus primos, quienes intentan por todos los medios acabar con ellos.
Un día cualquiera llega la noticia de que el rey de Pancala citaba a los príncipes de los alrededores a un torneo en el cual erigiría al esposo para su hija Draupadi.
Arjuna logra vencer en la competencia y la princesa se convierte en la esposa de los cinco hermanos. Es preciso aclarar que este matrimonio es algo simbólico, como lo es, en síntesis, toda la obra. 
La lucha entre Kaurubas y pandavas nos otra que el enfrentamiento en el campo de la vida (Kurusektra) de dos fuerzas: las fuerzas de la esencia representadas por Pandu y sus hermanos, simbolizados por los primos o kauruvas, a cuya cabeza el rey ciego (la necedad humana) impide la realización del alma espiritual; Draupadi es alma espiritual que se desposa con el alma humana representada, por los cinco hermanos simbolizan el valor, la justicia, la sabiduría, la fuerza y la inteligencia.


Resulta verdaderamente absurdo que a estas alturas se este especulando con una joya de la literatura universal que guarda, veladas por el simbolismo, las claves para el auto conocimiento del ser y la realización del hombre.

Loas Kaurubas (defectos) persiguen cruelmente a los pandavas (esencia), quienes huyen al desierto (simbol del sufrimiento y la aridez por los que pasa por los quien desea liberarse).Allí, auxiliadas por el rey Virata, los kaurubas declaran la guerra (a la legión de defectos no le interesa la realización del ser.
Luego de batallas cruentes e interesantes, los kaurubas son exterminados y los pandaras ocupan el trono de Hastinapura (el reino de Malcuth, el dominio del cuerpo físico). El poema termina con una interesantísima exposición de la religión y las costumbres hindúes y con la muerte (simbólica) de sus protagonistas y la correspondiente subida al cielo.

A través de los siglos se han desarrollado sesudos estudios acerca de mahabharata, sin que ninguno de ellos haya realizado un verdadero desglose de todos los símbolos que encierran las claves de la inmortalidad del alma.